Abogados especialistas en despidos





Abogados para despidos
Prestamos asistencia jurídica a trabajadores en toda España en materia de extinción contractual, reclamaciones laborales e impugnación de decisiones empresariales contrarias al ordenamiento jurídico.
Cuando se produce un despido, la intervención de abogados especializados en derecho laboral resulta determinante para evaluar correctamente la situación jurídica del trabajador, articular una estrategia de defensa adecuada y garantizar el ejercicio efectivo de sus derechos, ya sea en lo relativo a la indemnización, la readmisión o la reclamación de cantidades adeudadas.
Nuestros letrados cuentan con una dilatada experiencia en la tramitación e impugnación de despidos y asumen la dirección técnica del procedimiento en todas sus fases: análisis documental, negociación extrajudicial, conciliación administrativa y defensa judicial ante los Juzgados de lo Social.
Cada caso se estudia de forma individualizada para determinar si el despido puede ser calificado como improcedente o nulo, si concurren defectos formales en la carta de despido, si existen cantidades pendientes de pago —finiquito, salarios, vacaciones no disfrutadas— y cuál es la estrategia jurídica más eficaz para la defensa de los intereses del trabajador.
En aquellos supuestos en que la viabilidad de la reclamación sea limitada, se informará con rigor y objetividad, de modo que el trabajador pueda adoptar una decisión fundamentada en un análisis técnico previo.
Tipos de despido
La normativa laboral distingue diferentes modalidades extintivas, cuyo régimen jurídico varía en función de la causa invocada y del procedimiento seguido por la empresa.
Despido objetivo
Se produce cuando la empresa extingue el contrato por concurrencia de causas económicas, técnicas, organizativas o de producción, o por otras causas legalmente tipificadas. Cuando el despido objetivo es formalmente válido, la indemnización reconocida es de 20 días de salario por año de servicio, con el tope legal correspondiente.
Contactarnos →Despido colectivo
Afecta a un número de trabajadores que supera los umbrales legalmente establecidos. Su impugnación puede articularse en vía individual o colectiva, en función del caso y del procedimiento seguido por la empresa.
Contactarnos →Despido disciplinario
Se fundamenta en la imputación al trabajador de un incumplimiento contractual grave y culpable. Para su validez, deben concurrir tanto los requisitos sustantivos como los formales, siendo especialmente relevante el contenido y la redacción de la carta de despido.
Contactarnos →Despido improcedente
Se declara cuando la empresa no logra acreditar suficientemente la causa extintiva o incumple los requisitos legalmente exigidos. En tal caso, la empresa queda obligada a readmitir al trabajador o a abonarle la indemnización legalmente prevista.
Contactarnos →Despido procedente
Es aquel que se ajusta plenamente al ordenamiento jurídico, por concurrir causa válida y haberse respetado las exigencias formales y procedimentales. En estos supuestos, el trabajador no tiene derecho a indemnización adicional más allá de la legalmente prevista, si corresponde.
Contactarnos →Despido nulo
Procede cuando el despido vulnera derechos fundamentales o libertades públicas, o cuando se produce en supuestos de especial protección legal. Su consecuencia principal es la readmisión obligatoria del trabajador y el abono de los salarios de tramitación correspondientes.
Contactarnos →Análisis de tu despido y situación laboral
Se procederá al estudio integral de la situación laboral y de la documentación relevante del caso, con el objeto de determinar si la extinción contractual se ajusta a derecho o si, por el contrario, resulta susceptible de impugnación con fundamento jurídico suficiente.
Para un análisis técnico completo del despido, resulta necesario examinar, entre otros elementos:
¿Cuántos días te quedan para reclamar tu despido?
Selecciona la fecha del despido y calcula los días hábiles restantes para actuar.
Cuenta por defecto: 20 días hábiles (puedes ajustar en el código).
No esperes al último momento. Cada día cuenta cuando se trata de defender tus derechos como trabajador.
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Qué puedes conseguir si reclamas tu despido
En función de las circunstancias de cada caso, el ejercicio de acciones jurídicas frente al despido puede dar lugar a distintas consecuencias jurídicas y económicas.
Indemnización justa
La declaración de improcedencia del despido genera el derecho a percibir una indemnización superior a la inicialmente ofrecida por la empresa. En determinados supuestos, puede asimismo plantearse la opción de readmisión.
Readmisión en la empresa
La declaración de nulidad del despido comporta, con carácter general, la readmisión obligatoria del trabajador en su puesto, con el abono de los salarios de tramitación devengados durante el período de suspensión.
Recuperación de cantidades pendientes
Es igualmente posible obtener el abono de finiquitos incorrectamente liquidados, salarios impagados, vacaciones no compensadas o pagas extraordinarias no satisfechas.
Negociación ventajosa antes de juicio
Un número significativo de procedimientos laborales concluye mediante acuerdo antes de la celebración del juicio oral. Una negociación técnicamente bien orientada puede permitir la resolución del conflicto en plazos más reducidos, con condiciones económicas más favorables y con mayor certidumbre para el trabajador.
Cómo impugnar un despido
La impugnación del despido exige actuar con rigor técnico y dentro de los plazos legalmente establecidos.
Paso 1. Estudio del caso
Se procede al análisis exhaustivo de la documentación disponible para valorar la viabilidad jurídica de la reclamación y determinar si procede instar la improcedencia, la nulidad o una reclamación acumulada de cantidad.
Paso 2. Presentación de la papeleta de conciliación
Con carácter previo a la interposición de la demanda, es preceptiva la presentación de la papeleta de conciliación ante el servicio de mediación, arbitraje y conciliación competente.
Paso 3. Intento de acuerdo
En el acto de conciliación puede alcanzarse un acuerdo con la empresa que ponga fin al conflicto sin necesidad de acudir a la vía judicial.
Paso 4. Demanda judicial
De no producirse avenencia en conciliación, se interpone la demanda de impugnación del despido ante el Juzgado de lo Social competente.
Paso 5. Juicio y resolución
En sede judicial se valoran la causa extintiva alegada por la empresa, el cumplimiento de los requisitos formales y las pruebas aportadas por ambas partes, dictándose sentencia en consecuencia.
El plazo general para la impugnación del despido es de 20 días hábiles contados desde la fecha de efectos de la extinción, excluidos sábados, domingos y festivos.
El incumplimiento de este plazo determina la caducidad de la acción, con la consiguiente pérdida del derecho a reclamar judicialmente. Por ello, ante cualquier situación de despido o riesgo inminente de extinción, se recomienda consultar con carácter inmediato.
La carta de despido
El despido debe comunicarse por escrito mediante la denominada carta de despido, documento de singular relevancia jurídica, ya que sobre su contenido se articula en gran medida la defensa técnica del caso.
El incumplimiento de los requisitos legalmente exigidos en su redacción o contenido puede determinar la declaración de improcedencia o incluso de nulidad del despido.
En el despido disciplinario, la carta debe recoger de forma clara, concreta y suficientemente detallada los hechos que fundamentan la decisión extintiva y la fecha de sus efectos. Una descripción genérica, ambigua o incompleta de los hechos puede comprometer seriamente la validez formal del despido y la posición procesal de la empresa.
En el despido objetivo, la empresa debe exponer con precisión la causa que motiva la extinción y cumplir los requisitos formales establecidos legalmente, incluido el preaviso cuando resulte preceptivo.
La comunicación debe realizarse de modo que quede constancia acreditada de su recepción, habitualmente mediante entrega en mano o mediante burofax con acuse de recibo cuando aquella no sea posible.
Aunque puede producirse en la práctica, la extinción verbal del contrato genera serias dificultades probatorias y sitúa a la empresa en una posición jurídicamente vulnerable frente a una eventual impugnación judicial por parte del trabajador.
Cómo funciona nuestro servicio
El objetivo es que el cliente disponga desde el inicio de una valoración objetiva de su caso, conozca las opciones jurídicas disponibles y pueda adoptar una decisión informada sobre la estrategia más adecuada a sus intereses.
- Se analiza la documentación y la situación jurídica del caso.
- Un letrado especialista en derecho laboral contacta con el cliente para trasladarle una valoración técnica fundamentada.
- Se determina la cuantía que podría corresponder al trabajador y se diseña la estrategia de actuación.
- Se negocia con la empresa con el objetivo de alcanzar un acuerdo en las mejores condiciones posibles.
- De no producirse acuerdo, se tramita la reclamación y, en su caso, se interpone la correspondiente demanda judicial.
- El despacho asume la dirección del procedimiento en todas sus fases.
De no producirse avenencia en conciliación, se interpone la demanda de impugnación del despido ante el Juzgado de lo Social competente.
En sede judicial se valoran la causa extintiva alegada por la empresa, el cumplimiento de los requisitos formales y las pruebas aportadas por ambas partes, dictándose sentencia en consecuencia.
El acuerdo alcanzado en el acto de conciliación tiene plena eficacia jurídica y es susceptible de ejecución judicial en caso de incumplimiento por parte de la empresa.
Preguntas frecuentes sobre despidos
El plazo para reclamar es de 20 días hábiles. Cuanto antes se revisen la carta de despido y la documentación laboral, mayores serán las posibilidades de articular una defensa técnicamente sólida y jurídicamente eficaz.
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Casos que avanzan con claridad
Cuando la Administración responde (o no responde), lo importante es saber qué hacer y cuándo hacerlo.
“Tenía una resolución injusta y no sabía qué recurso tocaba. Me lo ordenaron todo por pasos y presenté en plazo.”
“Me explicaron el silencio administrativo y los tiempos reales. Evité perder meses esperando sin hacer nada.”
“Presupuesto claro desde el principio y seguimiento. Lo mejor: sabía en todo momento qué venía después.”